Hipótesis para validar · Optimización de embarques
Que en temporada alta las decisiones de embarque se toman eslabón por eslabón —una persona negocia el camión, otra reserva el flete marítimo— y que nadie mira el costo total de la cadena. Si eso es cierto, hay plata que se fuga sin que ninguna planilla la muestre. Abajo está el ejemplo que lo ilustra, y al final las preguntas donde de verdad necesito tu criterio.
Un exportador con tres packing debe embarcar los contenedores de la semana. Esto le cuesta el flete terrestre por contenedor de 40 pies, en pesos, según de dónde salga y a qué puerto llegue:
| Origen | Volumen | → San Antonio | → Valparaíso | Costo de desviarse |
|---|---|---|---|---|
| Packing Curicó | 60 cont. | $ 480.000 | $ 560.000 | $ 80.000 |
| Packing Rancagua | 40 cont. | $ 400.000 | $ 445.000 | $ 45.000 |
| Packing Molina | 30 cont. | $ 520.000 | $ 640.000 | $ 120.000 |
Mira lo que hace el cálculo óptimo y fíjate si te suena raro: le da el cupo primero a Molina, que tiene el flete más caro de los tres a San Antonio. Y deja a Rancagua —el más barato— para el final. La razón es que a Molina desviarlo cuesta $120.000 por contenedor y a Rancagua solo $45.000: el cupo escaso no se le da al que sale más barato, sino al que más pierde si no lo tiene.
Ahora baja también el cupo de Valparaíso y fíjate en lo que pasa. Mientras solo un puerto está apretado, existe una regla simple que siempre acierta: darle el cupo a quien más pierde. Pero cuando los dos puertos tienen cupo limitado esa regla deja de garantizar el óptimo —cada contenedor que asignas mueve dos restricciones a la vez— y el cálculo de arriba ya no es una regla: es la mejor de todas las combinaciones posibles, evaluadas una por una.
Ese es el punto: con tres packing y dos puertos todavía se puede hacer a mano, con esfuerzo. Con ocho packing, tres puertos, varias navieras y tarifas que cambian cada semana, ya no existe regla mental que sirva — y la diferencia se fuga todas las semanas de la temporada sin que nadie la vea. Y si bajas los cupos lo suficiente aparece la decisión más cara de todas: qué carga no sale.
Arriba moviste cupos entre tres packing y dos puertos. Marca lo que existe de verdad en una operación de exportación y mira el contador.
Ese es el punto de fondo: el problema no se vuelve más difícil, se vuelve de otra naturaleza. Deja de ser un asunto de criterio y experiencia —donde manda quien conoce la operación— y pasa a ser uno de cómputo. Y mientras tanto las tarifas, los cupos y los itinerarios siguen cambiando cada semana.
El ejemplo de arriba resuelve un tramo: planta → puerto. Es donde hoy tenemos los datos más frescos, porque venimos de operar transporte terrestre. Pero el motor es el mismo para el resto de la cadena, y ahí es donde el ahorro deja de ser de cientos de dólares y pasa a ser de miles por embarque.
Qué contenedor sale por qué puerto y con qué transportista, según tarifas reales de mercado, cupos de camión y capacidad. Es el ejemplo que acabas de mover.
Con qué naviera y qué servicio embarcar cada carga. No por la tarifa más baja, sino por costo total con el cumplimiento adentro: la naviera que cobra US$200 menos y llega diez días tarde te cuesta más si pierdes la ventana en destino.
Con la serie histórica de precios transados, el sistema dice si la cotización de hoy está sobre o bajo mercado y cómo se ha movido esa ruta en temporadas anteriores. Adelantar o esperar dos semanas también es una decisión de plata.
Ya no un embarque a la vez, sino el plan de la temporada: cómo distribuir el volumen entre puertos, navieras y semanas para que el peak no te encuentre sin cupos ni con el flete en su punto más alto.
El ERP de comercio exterior con embarques, tracking y facturación, corriendo con clientes reales. Y las tarifas terrestres y marítimas transadas entre 2024 y 2026, que son la base de datos que hace posible todo lo demás.
El motor que calcula la asignación óptima —el cálculo que acabas de mover— y la medición de cumplimiento: atraso real contra el ETA prometido, embarque a embarque.
El gemelo digital de la cadena completa: replicar orígenes, puertos, navieras y cupos para ensayar escenarios antes de decidir. Está diseñado, no construido.
Preguntarle en español —"¿por dónde saco los contenedores de esta semana?"— y que responda con números. Es a dónde quiero llegar, y es exactamente lo que quiero validar contigo antes de construirlo.
Fletes efectivamente transados entre 2024 y 2026 desde Chile hacia Asia, India y Estados Unidos, más tarifas terrestres vigentes de portacontenedores en la zona central — de nuestra propia operación de forwarding. La serie histórica es la que dice si la cotización de hoy está cara o barata, y cuándo conviene reservar.
Cumplimiento medido de navieras: atraso real contra el ETA prometido, embarque a embarque, con tracking automático. La naviera barata que llega diez días tarde no es la barata. Y todo se actualiza solo: cada embarque que pasa por el sistema alimenta la serie, sin que nadie digite una planilla.
Prefiero cinco respuestas honestas a una reunión amable. Las que más me servirían:
Veinte minutos cuando te acomode, o me las respondes por mensaje. Si tu conclusión es "esto no aporta nada", esa es la respuesta más valiosa: me ahorra meses.
Carlos Bejar · erp4forwarding · carlosbejar@agentboss.cl
Un módulo de erp4forwarding.com · construido por AgentBossCifras del ejemplo ilustrativas, de orden de mercado